Descripción
El artista explora la relación entre lo pleno/presente y lo vacío/ausente. Lo presente, simbolizado por el oro, refleja la luz circundante y remite a lo sagrado, a la riqueza y a la tradición. Lo ausente, que aparece como mancha negra fruto de la erosión del dorado, es un vacío de lo sagrado, y a pesar de que no refleja luz alguna, concentra nuestra atención.
Técnica: tabla preparada en negro profundo, dorada con pan de oro decorativo y posteriormente erosionada para mostrar el color.















